Ensayo: La Ola

Tan cerca y, a la vez, tan lejos, de aquellos fatídicos años que vieron su lugar desde el 24 de Marzo de 1976 hasta 1983. Tal vez no les suene este periodo, pero quizás si lo reconozcan por una palabra de 9 letras, fría, seca, sombría, totalmente vinculada a una (o tal vez, la peor) de las formas más crueles de gobierno que pueden existir en un territorio. Esta palabra, sin ir más lejos, es DICTADURA. Pocas formas de organizar una nación son tan eficientes como esta a la hora de crear una atmósfera de terror tan grande y masiva, capaz de encarcelar opiniones, callar voces, cerrar puertas, aislar y privar la libertad de los seres mas liberales, brindar a un pueblo tan semejante acto de insanidad. TODO esto lo logran con una sola herramienta, la violencia. Una organización bestial, brutal, que conoce el castigo hasta en el más mínimo detalle, pero que desconoce rotundamente las palabras más significativas al momento de asentar los cimientos de un pueblo apto para cualquier tipo de desarrollo, las cuales son IGUALDAD y LIBERTAD.

Todo este preámbulo me da el pie necesario para comenzar a comentar la razón por la que este artículo fue escrito, que es, desde mi humilde opinión, describir la película denominada “La Ola”.

Llega un momento en nuestra educación secundaria en el que debemos aprender acerca de los sistemas de gobierno, y tocar el tema de la Autocracia. Pero en este “film” no es una tarea fácil, ya que, al ubicarse en Alemania, los alumnos tienen en sus genes el recordatorio de una de las más atroces demostraciones de desigualdad en la historia: el Nazismo. El señor Wieland, profesor de historia en un instituto decide “olvidar” (entre comillas porque es imposible realizar esta acción ante una cultura tan marcada) por un momento el pasado y hacer un “simulacro” de lo que sería una Autocracia en el siglo XXI, situación que era puesta en duda por los estudiantes. Lo que al comienzo eran reglas simples, como llamar “Señor Wieland” a su profesor y dirigirse a él en posición de firmes, usar una camisa blanca como uniforme y distinguirse con un nombre (La Ola, obviamente), logo y saludo, pasa al descontrol en tan solo 5 días. Pintadas en las calles, total discriminación y agresión para con los que no compartían la idea de formar parte de la Ola y una desobediencia total con las reglas ya antes establecidas eran el nudo de una historia que tendría un desenlace trágico, como los son 2 personas muertas, sin pasar por alto que fue en un ámbito pequeño, como un colegio. El educador se dio cuenta tarde de cómo un simple proyecto se había transformado en un monstruo, algo que no pudo detener, y lo peor, que vió pasar frente a sus ojos.

Esta película nos enseña muchas cosas, pero también hay que admitir que nunca sabremos cómo un pequeño grupo de personas con convicciones tan definidas puede hacer cosas impensadas, usar el pánico como el arte de la represión para dominar y disminuir a cenizas toda voluntad de revolución en las víctimas de este suceso, y colocarse ellos mismos en un trono sin oposición ni democracia, calificado para forzar a un enorme conjunto de humanos a ponerse de rodillas, y tenerlos a su disposición para todas y cada una de sus retorcidas intenciones.

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Ensayo: ¿Quién quiere ser millonario?

Muchas veces los acontecimientos en nuestra vida no son lo que uno espera, muchas circunstancias se cruzan como estrellas fugaces haciendo que nuestro camino tome un rumbo inesperado.

En este escenario con tantos actos y un solo telón final llamado vida, podemos encontrar distintos sucesos que nos marcan como personas, para bien, o para mal.

Aquí es donde surge la GRAN pregunta: ¿Es el destino el culpable de lo que nos pasa, o nosotros creamos nuestro propio “destino”?

Es una pregunta que, tomado desde el punto que se lo mire, no se puede darle una veracidad a nuestro pensamiento.

Viendo y analizando la película de igual nombre que este ensayo (la cual no tengo la más mínima intención de relatarla porque sería inútil cualquier palabra mía para intentar describir tal obra del cine) me dí cuenta que en nuestra vida nos encontramos con momentos en los que nos vemos forzados a tomar decisiones, que sin querer nos llevan a caminos nunca antes imaginados, caminos que nos hacen ver que vale la pena no pensar en el destino (exista o no) y VIVIR cada situación con la misma intensidad.

Otra de las cosas que me he planteado es lo lejos que una persona puede llegar por amor, el protagonista nunca se rindió para obtener el cariño de la mujer que amaba, y su persistencia rindió frutos. Lo cual me genera una duda: ¿Se puede capturar a una persona sin capturar su corazón?

Yo creo que si, y la película está de acuerdo conmigo. El amor es la máquina mas poderosa a la hora de hacer que una persona actúe con sinceridad y perseverancia.

Para finalizar este análisis filosófico, me gustaría agregar una conclusión:

“Nunca vamos a saber qué es el destino, si existe o si es una consecuencia de nuestros actos, solo se que somos los responsables de mantener prendida la llama de nuestra existencia, y de no permitir que esta se opaque por arrepentimientos, porque si algo hicimos no hay que arrepentirse, porque era lo que en ese preciso momento queríamos hacer. Debemos vivir de nuestros instintos y sentimientos, y hacer lo que creemos mejor para todos, porque es la única forma de acercarnos a lo que realmente queremos, ¿o será nuestro destino?”